Debate: Regulación de la inteligencia artificial
Rebeca Cerdeiras, del equipo jurídico de Luckia, ha participado en la mesa de debate sobre la regulación de la inteligencia artificial organizada por el Grupo Isonor en el Nordés Club Empresarial. En ella compartirá la visión de la compañía sobre cómo afrontar la IA desde el gobierno corporativo y el cumplimiento normativo.
La IA, una cuestión de gobierno corporativo
Para Luckia, la IA no se impone sobre la cultura de la empresa: tiene que encajar con ella. Por eso, la compañía la ha abordado como una cuestión de gobierno corporativo y no solo como un asunto tecnológico. Esto se traduce en varias medidas. Por un lado, un comité de IA en el que participan negocio, tecnología, legal y compliance; por otro, un inventario de los sistemas de IA de la compañía, porque no se puede gobernar lo que no se conoce y, por último, una formación que empieza desde arriba, por el Consejo de Administración.
Luckia cuenta además con una ventaja de partida, ya que, en un sector regulado como el juego, la cultura de cumplimiento ya existía. La compañía la ha extendido ahora a la inteligencia artificial.
Una visión legal para innovar de forma sostenible
Desde el área jurídica, el planteamiento es claro: no se trata de frenar la innovación, sino de hacerla sostenible. El gobierno de la IA no es un silo aparte, sino parte del sistema de cumplimiento. Las distintas normativas se leen de forma conjunta, porque sus obligaciones se cruzan y gestionarlas por separado genera duplicidades y huecos.
Luckia trabaja con un enfoque basado en el riesgo y centra su atención en los sistemas que afectan a personas, como los que detectan comportamientos de riesgo en el juego responsable. El papel del área legal es que la pregunta deje de ser “¿se puede?” y pase a ser “¿cómo lo hacemos bien?”.
Trevo Atlántico: confianza para las empresas gallegas
Trevo Atlántico es el programa de IA impulsado por la Fundación Luckia e ISDI con el objetivo de que A Coruña y Galicia se conviertan en un polo de talento tecnológico. Para lograrlo, las empresas gallegas, en su mayoría pymes, necesitan algo más que herramientas: necesitan confianza para adoptar la IA.
Desde Luckia, la compañía aporta cuatro elementos:
- Gobernanza desde el diseño, porque la gobernanza temprana acelera y la tardía bloquea.
- Un caso real, basado en lo que ya funciona en Luckia, no en la teoría.
- Alfabetización en IA.
- Ética aplicada, para que no se quede en una declaración de intenciones.
Con su participación en este debate, Luckia reafirma su compromiso con una adopción responsable de la inteligencia artificial, que combine innovación, cumplimiento y confianza.