Consejos para una entrevista presencial
07-01-2026
Una entrevista presencial de trabajo no debería dar miedo… aunque a veces lo haga. La buena noticia es que, con un poco de preparación y una sonrisa bien puesta, puedes convertir ese momento en una gran oportunidad. Aquí van algunos consejos muy útiles para salir airoso de tu próxima entrevista.
- Llega con tiempo (y con calma): Llegar tarde no es una buena carta de presentación, pero llegar demasiado pronto tampoco. Lo ideal: unos 10 minutos antes. Aprovecha este tiempo para respirar, revisar tus notas mentales y recordar que te han llamado porque encajas. Una buena estrategia es usar esos minutos para observar el ambiente de la empresa: cómo se comporta la gente, qué estilo de comunicación predominan y cuál es la energía general.
- Investiga, pero no memorices: Conocer la empresa demuestra interés, pero evita soltar datos como si estuvieras recitando Wikipedia. Infórmate sobre la historia, los valores, los productos o servicios, y el sector en el que se mueve la compañía. Usa esta información para conversar y mostrar cómo tu experiencia y habilidades encajan con lo que se busca.
- Viste a tu estilo, pero en versión profesional: No hace falta disfrazarse. Elige un look cómodo, cuidado y acorde al puesto. Si te sientes bien con lo que llevas, se nota… y mucho. Un detalle sencillo, como unos zapatos limpios o un accesorio discreto, puede marcar la diferncia.
- Sé auténtico (eso no se entrena): No intentes ser alguien que no eres. La naturalidad conecta más que la perfección. Habla de tus logros, pero también de lo que quieres aprender. Las historias personales sobre cómo superaste retos o colaboraste con otros pueden ser más impactantes que una lista de habilidades. Mostrar vulnerabilidad moderada también genera confianza y cercanía.
- Escucha antes de responder: No tengas prisa por contestar. Escuchar bien la pregunta es tan importante como la respuesta. Un segundo de silencio también comunica seguridad. Si no entiendes algo, está bien pedir que repitan o clarifiquen la pregunta: esto demuestra atención y responsabilidad.
- Pregunta tú también: Las entrevistas son un diálogo. Preguntar sobre el equipo, el día a día o los retos del puesto demuestra interés y compromiso. Además, te ayuda a evaluar si la empresa realmente encaja contigo. Un par de preguntas inteligentes al final pueden dejar una impresión tan fuerte como una buena respuesta a una pregunta complicada.
- Sonríe y confía: Una actitud positiva abre muchas puertas. Recuerda: no es un examen, es una conversación para ver si encajáis. El lenguaje corporal cuenta tanto como las palabras, la sonrisa es contagiosa y genera empatía inmediata.
¿Qué hacer durante una entrevista?
- Lleva copias extra de tu currículum y tu portafolio (si aplica). Nunca sabes quién puede necesitarlas.
- Mantén tu teléfono apagado o en silencio absoluto.
- Controla los nervios con técnicas simples de respiración o visualización positiva antes de entrar.
- Recuerda el nombre del entrevistador y úsalo de forma natural durante la conversación; esto genera cercanía.
Al final, una entrevista presencial no va de decirlo todo perfecto, sino de mostrar tu mejor versión con honestidad y ganas. El talento suma, pero la actitud marca la diferencia.
Si por el contrario tu entrevista es online, puedes echar un vistazo a los consejos para una entrevista por videollamada.