Reunión de coordinadores de salones
Los coordinadores de Salones de Luckia, igual que hacen cada año los gerentes, celebraron en A Coruña su encuentro anual, una jornada destinada a poner en común los planes de las diferentes gerencias, a compartir experiencias y a seguir alineando objetivos de cara a los próximos meses.
La reunión, en la que participaron 15 responsables de toda España, tuvo lugar en la nueva sede de Luckia, donde los participantes desgranaron los principales retos y oportunidades de sus propios salones y pusieron sobre la mesa las acciones prioritarias a llevar a cabo a lo largo de 2027. El encuentro también permitió reforzar la coordinación entre los distintos equipos y compartir buenas prácticas en la gestión de los centros de trabajo.

Durante esa semana se celebró, además, una formación impartida por Eduardo Serrano, centrada en diferentes aspectos relacionados con el liderazgo y la gestión de las operaciones. Uno de los principales temas abordados fue la importancia de liderar sin caer en la microgestión, reforzando el papel de los responsables como figuras clave a la hora de acompañar, orientar y facilitar el desarrollo de sus equipos, fomentando al mismo tiempo su autonomía.
Las sesiones también plantearon la necesidad de ampliar la mirada sobre el negocio, teniendo en cuenta no solo la gestión diaria, sino también las necesidades de los clientes y la eficiencia de los procesos. En este contexto, se trabajó en la identificación de áreas de mejora y en la transformación de estas oportunidades en acciones concretas y viables que permitan seguir mejorando el funcionamiento de los centros.
Otro de los ejes de la formación fue la mejora de la gestión de las operaciones y el papel de los líderes a la hora de seguir asentando la cultura de empresa en los centros de trabajo, trasladando los valores de Luckia a la gestión cotidiana de los equipos.
Más allá de la agenda de trabajo, el encuentro también permitió a los distintos coordinadores conocer un poco más A Coruña y alrededores y disfrutar de algunos de sus espacios y atractivos. Aunque, como suele ocurrir en Galicia, la meteorología “compleja” gallega hizo acto de presencia y la lluvia aguó un poco la fiesta a los invitados. El chubasquero se convirtió así en un compañero imprescindible durante la semana.
Una reunión para planificar, compartir, aprender y seguir avanzando juntos, con la mirada puesta en los próximos retos.